CAROLINA VERGARA LLAGOSTERA
Andar
Latente y sereno
es el paso de los días
que contemplan mi andar pausado.
Sujetas están mis huellas
a los breves pasajes
que recorren mis rincones llenos de minutos
tal vez perdidos ante el reflejo del temor
incapacitando mis huellas
lentamente.
Poco a poco
despertaron estos pasos caídos
que velaban mi sueño
pretendiendo ser el perpetuo recuerdo
de lo irrepetible.
Falacia
Mis letras no vuelven
o se ha extinto la sangre que las exalta
paralizando emociones
que interminables
se sumergen
en mis leves y frágiles
minutos encadenados.
Mis letras no vuelven.
Su ausencia aturde estas manos
y con ellas mis ideas
en eterna agonía
fluyendo por las calles convocadas
en la cima de mi existencia.
No vuelven.
Y no hay reflejo de las silentes y veladas calles
que arremeten en mi contra
perdiendo fe y vehemencia
en cada verso comulgado.
No vuelven
y derramada está la tinta.
Confieso el llanto
que acalla el lamento visible
en la interminable mirada
que saturada de lo mismo
está cubierta de mañanas inclementes.
Despiadadas lágrimas
inagotables
desarman la desesperanza
y disipan mi lastimera congoja.
Ávida de respuestas
me lanzo a lo nunca antes pensado:
Respiro
Y doy un paso adelante.
Silenciosa en la noche
no escucho los pasos del viento
puedo sentir el vacío,
el miedo.
Intento revivir en melodías.
Es tarea imposible
igual que dolorosa.
Inquieta en blanco
mi mente agoniza
y en mi último intento
la pasión
me arranca el aliento.
¡Benditas palabras que unidas me abrazan!
que surgen como suspiros
testigos de cada batalla.
Escaramuza
Imperceptible es la duda
pero visible el reflejo
de mi rabia contenida
que arruina y diluye
los vestigios
de mis frágiles ideas.
En la vaguedad de los minutos
armo sigilosamente
el escudo
que mis ojos pequeños y desdichados
suplicaban como tregua.
Así,
precipitadamente,
decaigo ante el oprobio de mis silencios
que se ufanan de encubrir
miedos latentes.
Con mi supuesta fragilidad
protagonizo esta escaramuza
en la frontera de mis debilidades
y en la ondura del desamparo
me alzo con vehemencia.
